domingo, 13 de marzo de 2011

Zeitgeist: Moving Forward



   Estrenada el 15 de enero a nivel mundial, es la tercera entrega de Peter Joseph , mucho mejor realizada que las ultimas dos:  Zeitgeist: The Movie y Zeitgeist: Addendum, bastantes mediocres bajo mi punto de vista. Pero la verdad es que hace falta más propuestas como estas, que no solo hacen críticas al entorno sino que promueven un despertar y un cambio de conciencia, alientan a mantener una mirada crítica de las cosas y además, proponen una solución… y soluciones es lo que mas hace falta en estos días. Zeitgeist: Moving Forward toca puntos muy importantes
, como el condicionamiento humano y el mercado, los cuales van agarrados de la mano, haciendo un análisis de todos los factores externos que influyen en nosotros desde que estamos en el vientre de nuestra madre, uno de estos factores es la violencia, por ejemplo, la cual condiciona completamente a nuestra sociedad, haciéndonos ver desde otro punto de vista el hecho de que la conducta humana no es del todo cuestión de genética pura, existen comportamientos condicionados. Por otro lado el sistema monetario actual y el consumismo, definitivamente nos condiciona, haciéndonos creer que mientras más tenemos somos más felices y que mientras más dinero mas salud tenemos, aunque esto último no es una creencia, es una realidad. El sistema monetario es un tema recurrente en los tres documentales y su fin en dos de ellos, es presentarnos el proyecto Venus, llamado “Proyecto Tierra” en la tercera parte de Zeitgeist Moving Forward en la cual quisiera enfocarme en esta oportunidad.

Si conoces la historia de un lugar determinado o de un país, podrás comprender el presente y sacar conclusiones. Luego si eres más atrevido, incluso puedes ver una solución. Si repasamos la prehistoria, podemos ver como hemos ido evolucionando no solo en nuestra forma de vestir y actuar, sino que a lo largo del tiempo hemos cambiado nuestro concepto de las relaciones interpersonales y curiosamente gran parte del mundo ha ido alejándose de sus propias raíces. La tecnología nació con nosotros, evoluciono con nosotros, podemos ver como el hombre pasó de hacer lanzas poco funcionales (tomando en cuenta que el hombre primitivo se alimentaban en parte de carroña) a propulsores de azagayas hasta llegar finalmente al arco, de piedras poco cortantes al descubrimiento de nuevos minerales que permitían fabricar armas mas afiladas y mas fáciles de usar…

El descubrimiento de los metales fue un gran avance, pero al mismo tiempo, nuestra caída final al facilismo. Existen registros que demuestran que el hombre primitivo era sumamente altruista, no trabajaba en beneficio a sí mismo, sino más bien en el de la comunidad. ¿Qué paso entonces? Si me preguntas: El bronce. Comenzamos a fabricar armas más rápidas y más fuertes, herramientas que permitieran hacer nuestro trabajo más rápido y más fácil, fabricamos la moneda. El dinero, nuestro gran enemigo o amigo – cada quien lo ve de forma diferente de acuerdo a su conveniencia y situación- es el arma mas eficiente que el hombre haya podido inventar. El dinero compra tu casa, te compra prendas de vestir, te compra medios de transporte, vicios, te compra lo que ya te pertenece: la tierra, el agua, la luz… el dinero compra el tiempo. Con el dinero, esa manía de hacerlo todo mas “rápido y fácil” no quedó en la prehistoria como los cuchillos de piedra que se encuentran en yacimientos antiguos, la moneda evolucionó junto a nosotros, haciendo (entre otras cosas lógicamente) nuestras sociedades aun mas egoístas e individualistas, si antes para vivir mas cómodos debíamos hacer un esfuerzo extra por ello, ahora simplemente puedes pagarle a otra persona para que lo haga por ti, gran prueba de nuestro facilismo actual, por dar un ejemplo, es el contratar personas para que limpien tu casa, te hagan la comida y cuiden a tus hijos.


El dinero es la tecnología perfeccionada.

Hemos llegado al punto de hacerlo tan fácil como apretar un gatillo. Hoy el hombre no va de caza para alimentar a su familia, en su lugar vamos a tiendas que ya lo tienen todo preparado, tenemos coches que nos llevan y nos trae a mucho menos de la mitad del tiempo que caminando y así podría nombrar varios ejemplos, casi interminables, porque miro a mi rededor y solo veo tecnología, de hecho, gracias a esa tecnología y a nuestros avances, hoy escribo desde mi portátil con conexión a Internet, con lo cual no solo puedo hacer que todos ustedes sepan a donde voy y con quien con solo publicarlo en la red, sino que puedo al mismo tiempo saber como esta mi amigo en Japón, hablar con el y verlo en tiempo real en mi pantalla, es mejor, es mas fácil. Si, la tecnología esta en todos lados, un tenedor es tecnología, un sacapuntas es tecnología, toda mi ropa y mi calzado es gracias a la tecnología. Somos etiquetas, marcas, códigos de barra, gracias a la tecnología. Y es que la tecnología es lo nuestro desde el principio, el hombre siempre se las ingenió para hacerlo todo más fácil y rápido, lo podemos ver en nuestra historia, no somos malos por naturaleza, somos facilistas. Hemos buscado desde tiempos que cuestan muchísimo siquiera imaginar, “perfeccionar” el entorno a nuestro antojo, inventar aparatos nuevos que permitan nuestro mínimo esfuerzo y tenemos el dinero y la tecnología para hacer que cada generación se desarrolle en un medio cada vez mas peligroso y al mismo tiempo mas idiota, tomando en cuenta el hecho de que en la actualidad, muchas personas piensan menos y tienen menos capacidad de memoria gracias a Google y al disco duro del ordenador. Inventamos maquinas que nos absorban y nos permitan escapar del mundo real. Si no nos preparamos antes ¿realmente el “Proyecto Tierra” es una solución viable? Comenzando porque gran parte de la humanidad se negará a la anulación del papel moneda (en caso de que este proyecto de verdad pueda ser llevado a cabo en el presente) por una simple razón: el pobre quiere ser rico y el rico quiere ser más rico -en términos generales-. Ahora, supongamos que sí es viable y que será llevado a cabo en cualquier momento ¿Cuál será el comienzo? Y ¿Cómo? No quiero cerrarme a la posibilidad de que pueda funcionar, pero en todas las revoluciones existe un común denominador: Deben pasar generaciones y generaciones para que un pueblo acepte y comprenda, deben pasar generaciones para que las sociedades se acostumbren a estudiar y realizarse sin que la motivación principal sea el dinero. Creo que la educación es lo primero que debe cambiar si queremos llegar a esta meta, donde, por ejemplo, se prepare a la sociedad para tener otro nivel de conciencia y distinguir la diferencia que existe, entre que la tecnología trabaje para nosotros y no que piense por nosotros, donde el altruismo sea incluido en las aulas, si proyectamos que en un futuro, cualquiera pueda hacer una jornada de trabajo solo por el bien y beneficio de la comunidad; principio prehistórico, que irónicamente dará un paso adelante en nuestra evolución.