viernes, 11 de mayo de 2012

Ventanas abiertas


 Estos años en Galicia han logrado reducir en mí el típico ritmo de vida acelerado que puede sufrir cualquier persona que viva en una ciudad, sobre todo cuando es una ciudad tan agitada como Caracas. Y es que mi tiempo aquí ha sido un constante "momento tranquilo".

 Por fin a dejado de llover, ésta semana planeo renovar mi -ya Okupada por la naturaleza- huerta experimental. Mi Espiral de Aromáticas será transformado en un huerto para Salsa de Tomate; la idea es solo plantar los ingredientes principales para una salsa que probablemente guardaré al vacío para futuras Pizzas y preparaciones varias: Tomates, Cebollas, Ajos, Tomillo y Orégano, estos dos últimos sembrados el año pasado.

Mientras tanto, dejo tres ventanas abiertas:


Los Callos de María. 

Teléfono del año'la pera, funcionando. "Aló?"

Sergio, mi acompañante en visitas a riscos milenarios, montes imposibles y travesías larguísimas.
(Al fondo la Isla de Ons)